La desconfianza_La nueva vida de un hombre muerto_Sin duda, me quedo con él– pág.93-

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Microrrelatos publicados en la revista A Contrapalabra

Cuento de terror/ El cuadro/ El lector de mentes/ Y creó Dios el árbol de la muerte/ Tercera planta. Psiquiatría

Última fase

1 marzo, 2011

Última fase

Relato publicado en la revista The Barcelona Review

Primero se escuchó el chillido agudo de un gato, luego Papá Noel consiguió deslizarse por la chimenea de la casa pobre. El niño, que a penas había oído hablar de la Navidad, y mucho menos de Papa Noel o Santa Claus, agarró el hacha de su padre y se defendió, porque en su desdichada vida siempre lo habían atacado.

Segunda mención en el concurso del mes de Diciembre 2010  http://minificciones.com.ar/

Retrato de sí mismo

15 diciembre, 2010

Al día siguiente apenas recordaba la noche anterior. La habitación apestaba a resaca y un vómito se retorcía en la alfombra como si tuviese vida propia. No era difícil imaginar lo que allí había sucedido pero era incapaz de reconocer el lugar. Todo estaba cubierto con mantas y había un pequeño baúl barnizado en la esquina del salón. Encima de la mesa una cajetilla de tabaco. Un vibrador rosa dominaba aquella fracción de espacio. Volvió la cabeza y allí estaba ella. La desconocida. La amante perfecta.

Le gustaría saber su nombre o dónde trabajaba pero solo era un sentimiento pasajero.

Siguió deambulando por la casa. Cuando ya se había alejado de la habitación empezó a sentirse vacío. Abrió la puerta que tenía enfrente y de pronto se sintió egoísta. Un espejo colgaba de lo alto de la pared. No tuvo más remedio que mirarse y se encontró.

Aquella era su casa.

Y aquella su mujer.

Microrrelato publicado en el blog “La esfera cultural”

Sin duda, me quedo con él.

8 diciembre, 2010

Entre su compañía y el café de las tres no sabría que elegir. Reconozco que soy adicto al café pero tampoco soy un tipo tan solitario como parezco a primera vista. Las apariencias engañan, o eso dicen. En fin, que el café me encanta, no lo puedo negar, pero verlo ahí sentado mientras revuelvo el azúcar y saboreo el primer trago de mi dulce y negro elixir, me produce una sensación agradable. En realidad la mezcla de los dos es una especie de exaltación en todos los sentidos, es algo difícil de explicar.

A las 14. 20 empieza mi ritual, es algo importante para mí, por eso me da pena que él no participe. Ni siquiera me acompaña. No es capaz de sentarse en la cocina mientras yo comienzo con mi rutina cafetera. A veces incluso me enfado con él. Él, de vez en cuando, también se irrita conmigo porque disfruto moliendo el café en el viejo molinillo de mi padre. Y me divierto esperando a que el agua empiece a hervir en el puchero. Y justo antes, solo antes de que empiece la ebullición de burbujas, la aparto del fuego y la vierto en mi viejo recipiente de porcelana donde esperan los pequeños granos ya molidos, entonces huelo el aire, y el aire huele a él.

Microrrelato publicado en el blog “La Esfera Cultural”

Primero se escuchó el chillido agudo de un gato, luego Papá Noel consiguió deslizarse por la chimenea de la casa pobre. El niño, que a penas había oído hablar de la Navidad, y mucho menos de Papa Noel o Santa Claus, agarró el hacha de su padre y se defendió, porque en su desdichada vida siempre lo habían atacado.

Segunda mención en el concurso del mes de Diciembre 2010  http://minificciones.com.ar/